((( ESCUCHA AQUI en audio mp3 EL MENSAJE TITULADO: "Ataduras" )))
Mattityah/Mateo 7:
"No juzgues, para que no seas juzgado. 2 Porque de la forma que juzgas a otros, serás juzgado; con la misma medida con que mides a otros, serás medido. 3 ¿Por qué ves la astilla en el ojo de tu hermano, y no te das cuenta del tronco en tu propio ojo? 4¿Cómo puedes decir a tu hermano: 'déjame sacar la astilla de tu ojo,' cuando tú tienes un tronco en tu propio ojo? 5 ¡Hipócrita, saca primero el tronco de tu ojo; después verás claramente, y podrás sacar la astilla del ojo de tu hermano! 6 "No des lo Kadosh a los perros, ni le eches tus perlas a los cerdos. Si lo haces, las pueden pisotear bajo sus patas, volverse y atacarte a ti.[35] 7 "Permanece pidiendo, y te será dado;[ 36] sigue buscando y encontrarás; sigue llamando y la puerta se abrirá para ti. 8 Porque todo el que permanece pidiendo, recibe; aquel que se mantiene buscando, encuentra; y para aquel que sigue llamando, la puerta le será abierta. 9 ¿Hay alguien aquí, que si su hijo le pide un pan, le dará una piedra? 10 O si pide un pescado, ¿le dará una serpiente? 11 Si ustedes, aún siendo malos, saben darle a sus hijos regalos buenos, ¿cuánto más su Padre que está en el cielo dará cosas buenas a los que permanecen pidiendo? 12 "Siempre traten a otros de la forma que a ustedes les gustaría que los traten; porque esto resume las enseñanzas de la Toráh y los profetas. 13 "Entren por la puerta estrecha; porque la puerta que los lleva a la destrucción es ancha y el camino espacioso, y muchos viajan por él; 14 pero es una puerta estrecha y un arduo camino el que lleva a la vida, sólo unos pocos lo encuentran.[ 37] 15 "¡Tengan cuidado con los falsos profetas! ¡Ellos vienen a ustedes vestidos de oveja, pero por dentro son lobos hambrientos! 16 Por sus frutos los reconocerán. ¿Puede la gente recoger uvas de los espinos, o higos de los cardos? 17 De la misma forma, todo árbol saludable produce buen fruto, pero todo árbol enfermo produce mal fruto. 18 Un árbol saludable no puede dar mal fruto, ni un árbol enfermo dar buen fruto. 19 ¡Todo árbol que no produce buen fruto, es cortado y echado en el fuego! 20 Así, pues, por sus frutos los reconocerán.[38] 21 "No todos los que me dicen: '¡Mi Amo, Mi Amo!,' entrarán en el Reino de YAHWEH, sino sólo aquellos que hacen la voluntad de mi Padre que está en el Cielo. 22 En aquel Día muchos me dirán: '¡Mi Amo, Mi Amo! ¿No profetizamos en Tu Nombre? ¿No echamos demonios en Tu Nombre? ¿No hicimos muchos milagros en Tu Nombre?'[39] 23 Entonces les diré en su propia cara: '¡Nunca los conocí! ¡Apártense de mí, transgresores de la Toráh!'[40] [Sal 6:8] 24 "Así que todos los que oyen estas palabras mías, y actúan por ellas, serán como un hombre prudente, que edificó su casa sobre cimiento de roca. 25 La lluvia cayó, los ríos crecieron, y los vientos soplaron con ímpetu contra aquella casa; pero no se derrumbó, porque su cimiento estaba en la roca. 26 Pero cualquiera que oye estas palabras mías y no las pone por obra, será como un hombre estúpido, que edificó su casa sobre la arena. 27 La lluvia cayó, los ríos crecieron, el viento sopló con ímpetu contra la casa y se derrumbó, ¡y su derrumbe fue horrendo!"[ 41] 28 Cuando Yahshua terminó de decir estas cosas, la multitud se quedó atónita, por la manera en que enseñaba; 29 porque no los instruía como los maestros de la Toráh, sino como uno que tiene autoridad.[42]
35 Debemos y tenemos que predicarles a todos, Las Buenas Noticias de Salvación son para los que quieran venir a Yisra'el, pero no para los paganos cerdos que quieren permanecer en la complacencia de donde están.
36 Aquí el te será dado, es Yisra'el, con el Mesías y obediente a la Toráh, la oración del pagano ya la he explicado.
37 Esta declaración se aplica a aquellos que están en todas las naciones, ya sean Efrayim, Yahudáh o extranjeros. ¡En Ro 11:5 Shaúl habla acerca del remanente de Yisra'el que será salvo! Y esta puerta es Yahshua y la observancia de la Toráh, después muestras los frutos. La puerta ancha es la Ramera de Roma y todas sus Hijas Rameras, Islam y cristianismo evangélico.
38 Yahshua permanece exhortando a reconocer los frutos, sólo podemos reconocer los frutos y los farsantes estudiando la Toráh.
39 YAHWEH hizo una advertencia muy seria a los llamados seguidores de la iglesia, "llenos del espíritu," a sus ministros de domingo" y "ministros de la liberación" que enseñan la abolición de la Toráh.
40 Yahshua el Mesías rechaza a estos hombres porque su arrogancia les permite proclamar a Yahshua (con un nombre inventado de un demonio Egipcio, Isis) y un evangelio totalmente falto de la Toráh.
41 El Brit Hadashah no estaba escrito cuando Yahshua habló, El predicó de la Toráh y los Profetas, esas son Sus Palabras.
42 Porque "los maestros de la Toráh," igual que los Judíos Ortodoxos y muchos Mesiánicos predican Talmud y no la Toráh.
Yojanán/Juan 4:
1 Cuando Yahshua supo que los Perushim habían oído lo que El estaba haciendo, y sumergiendo más talmidim que Yojanán 2 (aunque no era el mismo Yahshua que sumergía a la gente, sino sus talmidim), 3 Yahshua se fue de Yahudáh y fue en dirección a Galil. 4 Esto significaba que tenía que pasar a través de Shomron.[29] 5 Llegó a un pueblo en Shomron llamado Shijem, cerca del campo que Ya'akov había dado a su hijo Yosef. 6 El pozo de Ya'akov estaba allí; entonces Yahshua, agotado de su viaje, se sentó junto al pozo; era como el mediodía. 7 Una mujer de Shomron[30] vino a sacar un poco de agua; y Yahshua le dijo: "Dame un poco de agua." 8 (Sus talmidim habían ido al pueblo a comprar comida.) 9 La mujer de Shomron le dijo: "¿Cómo es que Tú, un Judío, me pides agua a mí, una mujer de Shomron?" (Porque los Judíos no se asocian con la gente de Shomron.)[31] 10 Yahshua le respondió: "Si conocieras el don de YAHWEH, esto es, quién es el que te está diciendo, 'dame un poco de agua,' entonces, le hubieras pedido; y El te hubiera dado agua viva." 11 Ella le dijo: "Adón, Tú no tienes un cubo, y el pozo es muy hondo; así que, ¿de dónde sacas esta 'agua viva'? 12 ¿Acaso eres Tú mayor que nuestro padre Ya'akov? El nos dio este pozo y bebió de él, así como sus hijos y su ganado."[32] 13 Yahshua respondió: "¡Todos los que beben de esta agua tendrán sed de nuevo; pero el que beba del agua que Yo le doy de beber, nunca estará sediento otra vez! 14 ¡Por el contrario, el agua que Yo le doy se convertirá en una fuente de agua dentro de él, agua que brota saltando para vida eterna!"[ 33] 15 "Adón, dame de esta agua," la mujer le dijo, "para que no tenga sed, ni tenga que seguir viniendo a sacar agua." 16 El le dijo: "Ve, llama a tu esposo, y regresa." 17 Ella respondió: "Yo no tengo esposo." Yahshua le dijo a ella: "¡Estás en lo correcto, no tienes esposo! 18 ¡Has tenido cinco esposos en el pasado, y no estás casada con el hombre con quién vives ahora! ¡Has hablado la verdad!"[34] 19 "Adón, puedo ver que eres un profeta," la mujer le dijo.[35] 20 "Nuestros padres adoraron en esta montaña, pero ustedes dicen que el lugar donde hay que adorar es en Yerushalayim." 21 Yahshua dijo: "Mujer, créeme, el tiempo se está acercando cuando ni en esta montaña ni en Yerushalayim adoraran al Padre. 22 Ustedes no saben lo que están adorando; nosotros adoramos lo que conocemos, porque la salvación viene de los Judíos.[36] 23 Pero el momento se acerca; en verdad, ya está aquí, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en el Ruaj y verdaderamente; porque ésta es la clase de gente que el Padre quiere adorándole.[37] 24 YAHWEH es Ruaj; y los adoradores tienen que adorarlo en el Ruaj y verdaderamente." 25 La mujer respondió: "Yo sé que el Mashíaj viene" (esto es, el que ha sido ungido). "Cuando El venga, nos dirá todo." 26 Yahshua le dijo: "Yo, la persona que está hablando contigo, soy El." 27 En este momento vinieron sus talmidim. Ellos estaban asombrados de que El estaba hablando con una mujer; pero ninguno dijo: "¿Qué es lo que quieres? ¿O por qué estás hablando con ella?"[ 38] 28 Así que la mujer dejó su cántaro, y fue al pueblo a decirle a la gente allí: 29 "Vengan, vean a un hombre que me dijo todo lo que he hecho. ¿Podría ser que El es el Mashíaj?" 30 Ellos salieron del pueblo, y vinieron a El. 31 Mientras tanto, los talmidim estaban instando a Yahshua: "Rabí, come algo." 32 Pero El contestó: "Yo tengo comida para comer, de la cual ustedes no saben nada." 33 Oyendo esto, los talmidim se preguntaron uno al otro: "¿Podría ser que alguien le trajo comida?" 34 Yahshua les dijo: "Mi comida es hacer lo que quiera el que me envió y que lleve su obra a término. 35 ¿No tienen ustedes un dicho que dice: 'cuatro meses más y entonces la cosecha'? Bueno, lo que les digo a ustedes: ¡abran sus ojos y miren los campos! ¡Están maduros para la cosecha![39] 36 El que siega recibe su jornal y recoge fruto para vida eterna; para que el que siembra y el que recoge se unan en alegría. 37 Por este hecho, el proverbio: 'Uno siembra y el otro recoge,' mantiene su verdad. 38 Yo los he mandado a recoger lo que por ello ustedes no han trabajado. Otros han hecho la ardua labor y ustedes se han beneficiado del trabajo de ellos."[40] 39 Mucha gente de ese pueblo de Shomron puso su confianza en El por el testimonio de la mujer, cuando ella dijo: "El me dijo todas estas cosas que yo he hecho." 40 Por tanto, cuando la gente de Shomron vino a El, ellos le pidieron que se quedara; y se quedó dos días. 41 Y mucha más gente llegó a confiar por lo que El dijo. 42 Ellos dijeron a la mujer: "Ya nosotros no confiamos por lo que tú dijiste, porque que hemos oído por nosotros mismos. Nosotros sabemos por cierto que este hombre es realmente el Salvador del mundo."[41] 43 Después de dos días, El se fue de allí hacia Galil. 44 Ahora, el mismo Yahshua dijo: "Un profeta no es respetado en su propia tierra." 45 Pero cuando llegó a Galil, la gente le dio la bienvenida, porque habían visto todo lo que había hecho en la Festividad en Yerushalayim; puesto que ellos también habían ido allí.[ 42] 46 El fue de nuevo a Kenah en Galil, donde había convertido el agua en vino. Un oficial del servicio real estaba allí, y su hijo estaba enfermo en Kefar-Najum. 47 Este hombre, que había oído que Yahshua había venido de Yahudáh a Galil, vino a El y le pidió que viniera a sanar a su hijo, porque estaba cerca de la muerte. 48 Yahshua respondió: "¡A no ser que ustedes vean señales y milagros, sencillamente no van a confiar!" 49 El oficial le dijo: "Adón ven antes de que mi hijo muera." 50 Yahshua respondió: "Puedes irte, tu hijo está vivo." El hombre creyó lo que Yahshua le dijo, y se fue. 51 Cuando él ya descendía, sus sirvientes lo recibieron con las noticias de que su hijo estaba vivo. 52 De modo que les preguntó a que hora se había mejorado, ellos dijeron: "La fiebre le dejó ayer a la una de la tarde." 53 El padre supo que a esa misma hora fue que Yahshua le había dicho: "Tu hijo está vivo"; y él y toda su casa confiaron. 54 Esta fue una segunda señal que Yahshua hizo, la hizo después que había venido de Yahudáh a Galil.
29 Yahshua tenía que ir a la antigua capital del reino del norte o Efrayim, para reunir a las ovejas perdidas de Yisra'el.
30 En Mt 10:5b Yahshua les dice al los talmidim "no vayan al territorio de Shomron…" pero aquí Yahshua se encuentra ministrando una mujer de Shomron, El no quería que por el profundo odio que existía entre Yahudáh y los Samaritanos (v 10) fuera frustrada la tarea, así que El mismo la hizo como ejemplo y después los emisarios siguieron el ejemplo.
31 Los Judíos se mantenían alejados de Efrayim y de Samaria, negándose a ir a ellos, para manifestar su amor y reconocimiento a sus hermanos. Nada ha cambiado hasta el día de hoy. Por eso pusieron "el cerco (ley oral)" a la Toráh.
32 La mujer Samaritana afirma ser una descendiente directa, por consanguinidad, de Ya'akov, incluso llamando a Ya'akov su padre. En ningún momento Yahshua la reprende ni la corrige por sus palabras sobre su herencia Israelita, pero sí la reprende por su inmoralidad.
33 Ver nota en Jn 19:34.
34 Esta mujer representa a Efrayim la divorciada por adulterio, cinco maridos, cinco violaciones, una a cada uno de los libros de la Toráh. Los Samaritanos eran una mezcla entre Efrayim y los Asirios que habían venido cuando el cautiverio de Yisra'el. A pesar del odio Judío, los Samaritanos tienen sangre Israelita y cuando vienen a Yahshua son ciudadanos del Yisra'el Salvo.
35 Yahshua le reprendió su vida pecaminosa inmoral, pero nunca discutió con ella en cuanto a ella ser Israelita.
36 Esta salvación viene del Judío Yahshua, no de todos los Judíos, sino de Yahshua en particular, a quien los diez hombres/diez tribus se agarrarán de Su Tallit según Zc 8:23, y muy mal interpretado por Judíos, no es de cualquier Judío, sino del Judío Yahshua de quien se agarrarán las 10 tribus de Efrayim, puesto que es El, el que está recogiendo y reuniendo a Yisra'el.
37 ¿Qué significa esto? ¿Con esto cumple la iglesia, o el Judaísmo Mesiánico? Un rotundo NO. Para adorar a YAHWEH en el Ruaj y en emet hay que ser el Yisra'el de YAHWEH, y hay que adorarlo pronunciando Su Nombre YAHWEH.
38 Ninguno de ellos le preguntó lo que estaba haciendo o por qué lo estaba haciendo, puesto que todos ellos sabían que, a pesar de sus propios prejuicios, Yahshua se ocupaba, como dijo en Mt 15:24, de ministrar a las ovejas perdidas de la Casa de Israel. Yahshua ha estado extendiendo su ministerio a muchos de los que eran Israelitas no Judíos durante los últimos dos mil años, colocándolos bajo Su cuidado, en Su cuerpo o Su Asamblea, y ahora les dice que todos vengan a Yisra'el.
39 El Mesías lo que está diciendo a sus emisarios es que El ya abrió la puerta a Efrayim, y que la cosecha estaba lista para ser recogida para el Reino de YAHWEH. Por esto El les prohibió anteriormente ir a Shomron, porque El quería demostrar Su amor por las ovejas perdidas de Yisra'el, y que ellos hicieran lo mismo.
40 Las recompensas que Yahshua ofrece son la alegría de trabajar para El y ver la cosecha de creyentes. Por lo general, el sembrador no ve sino la semilla, mientras que el segador ve los grandes resultados de la siembra. Pero en la obra de Yahshua, ambos serán recompensados al ver nuevos creyentes entrar al Reino de YAHWEH. La frase «otros han hecho la ardua labor» (4.38) se refiere a los profetas de la antigüedad.
41 El vino, y se ha quedado dos días, o dos mil años (un día es como mil años para YAHWEH), y por esto la casa de Yahudáh está comenzando a reconocer a Su Mesías, quien es el mismo Yahshua.
42 Después de dos días o dos mil años Yahshua se está mostrando a la casa de Yahudáh, y ellos están viniendo a El, tal como Efrayim está viniendo a la Toráh de Yahshua.
Corre por tu vida.
No es con fuerza humana ni con poder sino por tu Ruaj HaKodesh… un día paró el tren en mi puerta y sabía… que si no me subía lo perdería para siempre ¡lo sabía! Mientras estaba parado ¡me debatía!, porque sabía que partiría y que allí me quedaría. Me impacientaba por dentro porque lo que ya tenía me latía en mi interior y deseaba la partida, sin dudarlo subí, porque no quería perder ese deseo de conservar lo que se me movía en mi intimidad. Cuando subí, no tardó en partir y entonces vi a través del ventanal lo que había detrás de las vías: personas atrapadas en esta dolorosa vida, sin vida, sin esperanza, en su cotidiano vivir, haciendo lo mismo en su rutina. Mi alma se alborozaba sin saber a dónde me llevaba, pero veía a los que se quedaban y lloraba por dentro porque no tenían vida. Pero yo me alegraba porque no sabía a dónde iba pero esa aseguranza de mi vida estaba viva y segura y pacientemente recobraba vida, no veía más que la paz que me alumbraba a una senda segura.
Un día en un avión vi muchos coches y todos tenían el mismo recorrido, iban y venían, por la misma ruta. Yo volaba y sólo veía que una gran paz me inundaba y que estaba viva. No sabía mi destino pero en Sus alas estaba segura y una tierna paz me cubría. También sintió mi corazón pena por esos vehículos que seguían su curso conociendo su camino. Yo no pensé a dónde iba sólo sabía que no quería perder aquello que tenía.
¿Qué más me daba a mi la vida? Nunca me dio nada, tan solamente lo conseguía… pero era muy alto el precio porque esa paz jamás la alcancé y una vez que la tuve, tuve que jugarme la vida, me aterroricé de que aquel tren se perdiera en el andén porque ya estaba cansada de toda vanidad de ésta vida. No quería volver a mi rutina y tome la decisión ¡de romper con ésta vida! Nadie me empujó, ni presión alguna me hizo mención. Sólo que cuando encontré la vida no me importó perder todo aquello que me ataba a la nada y no tenía otra apariencia que una jaula de oro llena de prisión mortal, con apariencia virtual pero no siendo dueña de nada, porque una corriente de vida te empujaba a la nada.
Un día… paró un tren en mi estación y ese tren me llevaba a la vida y mi corazón latió deprisa porque sabía quién era su conductor. Mis ojos lo vieron y me dio la seguridad que con El no tenía ya nada que temer. Irradiaba paz, ternura, firmeza y vida y no quería quedarme sin El porque El ¡es la vida! Rápidamente corté con todo lo que me ataba, fue rápido, y me fui de vacío porque sabía que El era el que todo me lo llenaba y me cubría. Yo le abrí la puerta de mi corazón porque siempre la tuve cerrada, a nadie se la abrí, pero yo quise que fuera mi dueño y le dije que entrara dentro de mi morada y El entró y todo lo que había dentro desapareció y entonces El iluminó mi vida y conocí que Su Nombre era Yahshua, el que ahora me es, y me será por siempre, mi bendito fiel y verdadero conductor y guía.
Lo que no sabía era que un día… años atrás… vertió Su vida por mí. Cuando me lo contó sentí tristeza de mí porque El me decía que ahí estaba yo pero El clamó al Padre diciéndole: “Padre, perdónalos; porque no entienden lo que están haciendo.” (Lucas 23:34); pero me enteré que dio Su vida para volverla a tomar: “Nadie me la quita; por el contrario, Yo la pongo de mi propia voluntad. Yo tengo el poder para ponerla, y tengo el poder para volverla a tomar. Esto es lo que mi Padre me ordenó que hiciera.” (Yojanán/Juan 10:18); y vino a buscar todo lo que redimió para ofrecérselo a Su Padre Kadosh Eterno Yahweh. Su bendita sangre me redimió y cuando me dijo: ¡ven!, lo seguí porque sabía que el tren se iba y no quería quedarme aquí. No sólo le pedí que entrara dentro de mi corazón, no sólo le pedí que limpiara mi casa por dentro y por fuera con su sangre derramada, también le pedí que me perdonara porque no sabía lo que hacía; y el premio de Su paz me invadía.
¿Qué quería yo más en la vida? ¿Si sólo su origen me envolvía? ¿Qué podía yo pensar ya de todo lo que me influía? ¿Si ya no había nada de todo lo que existía?
Sólo El era mi única salida, sin saber a dónde iba, Su confianza me invadía. Sólo sé que agradecida estaba con todo lo que me ofrecía Su eterna compañía.
Si algún día para el tren en tu vida ¡corre! ¡cógelo! ¡y corre por tu vida!
D. L. Z-3259-10
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